Dra. Cecilia Urresta – Cirujana Vascular
¿Cómo saber si tengo tapadas mis arterias en las piernas?
Tener las arterias de las piernas “tapadas” no es solo una forma de hablar: en medicina se conoce como Enfermedad Arterial Periférica (EAP), y ocurre cuando las arterias que llevan sangre a las piernas se estrechan u obstruyen debido, principalmente, a la acumulación de grasa (placas de aterosclerosis) en sus paredes.
El problema es que muchas personas no se dan cuenta a tiempo y piensan que el dolor o el cansancio en sus piernas es algo “normal” por la edad o el trabajo. Detectarlo temprano es clave para evitar complicaciones graves.
Señales de alerta que debes conocern
- Dolor o cansancio en las piernas al caminar, que mejora al descansar (claudicación intermitente).
- Frialdad en pies o piernas comparado con el otro lado.
- Entumecimiento u hormigueo persistente.
- Heridas en pies o piernas que tardan en cicatrizar o no sanan.
¿Cómo confirmamos el diagnóstico?
- Índice tobillo-brazo (ITB): mide y compara la presión arterial en brazos y tobillos.
- Eco-Doppler arterial: ecografía que muestra el flujo sanguíneo en tus arterias.
- Angiotomografía o arteriografía: estudios de imagen más detallados en casos avanzados.
¿Por qué es importante detectarlo a tiempo?
Si no se trata, la obstrucción arterial puede avanzar y causar dolor incluso en reposo, heridas que no cicatrizan e incluso gangrena, lo que en casos graves puede llevar a la amputación.
Además, tener enfermedad arterial en las piernas puede ser señal de que también hay problemas en las arterias del corazón o cerebro, aumentando el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
No esperes a que el dolor sea permanente
Si notas cambios en la temperatura, color o fuerza de tus piernas, o si caminar cada vez te resulta más difícil, no lo ignores.
En mi consulta te ofrezco una valoración vascular completa para saber el estado real de tus arterias y definir el tratamiento más adecuado.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa tener las arterias “tapadas” en las piernas?
Tener las arterias “tapadas” en las piernas se refiere a una obstrucción parcial o total del flujo sanguíneo arterial, generalmente causada por la acumulación de grasa y colesterol en las paredes de los vasos. Este proceso se conoce como enfermedad arterial periférica.
Cuando la sangre no llega adecuadamente a los músculos y tejidos, estos reciben menos oxígeno, lo que puede provocar síntomas y, en casos avanzados, daño tisular. Es una condición progresiva que requiere diagnóstico y tratamiento oportuno.
¿Cuáles son los primeros síntomas de arterias obstruidas?
Uno de los síntomas más característicos es el dolor en las piernas al caminar, conocido como claudicación intermitente. Este dolor suele desaparecer con el reposo y reaparecer al retomar la actividad física.
Otros signos incluyen sensación de frío en las piernas o pies, debilidad muscular, cambios en el color de la piel y disminución del crecimiento del vello en la zona. Estos síntomas pueden aparecer de forma gradual.
¿Cómo diferenciarlo de problemas venosos como las várices?
La diferencia principal está en los síntomas y su comportamiento. En los problemas venosos, como la insuficiencia venosa crónica, es común la pesadez, la hinchazón y la sensación de cansancio, especialmente al final del día.
En cambio, los problemas arteriales se manifiestan más con dolor al esfuerzo, piel fría y pálida, y síntomas que mejoran con el reposo. Una evaluación médica es clave para diferenciarlos correctamente.
¿Qué factores aumentan el riesgo de tener arterias tapadas?
Los principales factores de riesgo incluyen el tabaquismo, la diabetes, el colesterol elevado, la hipertensión y el sedentarismo. La edad y los antecedentes familiares también influyen.
Estos factores favorecen el desarrollo de la aterosclerosis, que es la causa más común de obstrucción arterial. Controlarlos es fundamental para prevenir la enfermedad.
¿Cómo se diagnostica esta condición?
El diagnóstico se realiza mediante una evaluación clínica y estudios complementarios. Uno de los más utilizados es el eco-Doppler arterial, que permite evaluar el flujo sanguíneo y detectar obstrucciones.
También pueden utilizarse otros estudios como el índice tobillo-brazo o pruebas de imagen más avanzadas. Estos exámenes ayudan a determinar la gravedad del problema y guiar el tratamiento.
¿Cuándo debo consultar a un especialista?
Debes acudir a un especialista si presentas dolor al caminar, cambios en la piel, heridas que no cicatrizan o cualquier síntoma sospechoso. La detección temprana es clave para evitar complicaciones.
Un diagnóstico oportuno permite iniciar tratamiento y prevenir la progresión de la enfermedad. Ignorar los síntomas puede llevar a problemas más graves que afectan la movilidad y la calidad de vida.

