Dra. Cecilia Urresta – Cirujana Vascular
Síndrome postrombótico: ¿Qué es?
¿Qué es el síndrome postrombótico?
El síndrome postrombótico ocurre cuando, después de una trombosis, las venas y sus válvulas quedan dañadas. Esto provoca que la sangre no circule de manera eficiente y se acumule en las piernas, causando síntomas crónicos de insuficiencia venosa.
No todas las personas que han tenido trombosis lo desarrollan, pero hasta un 50% de los pacientes pueden presentarlo en algún grado.
Síntomas más comunes
- Pesadez y dolor en las piernas, sobre todo al estar de pie mucho tiempo.
- Hinchazón (edema), que empeora al final del día.
- Cambios en la piel: enrojecimiento, manchas oscuras o resequedad.
- Aparición de várices.
- Sensación de tirantez o calambres.
- En casos graves, úlceras venosas que tardan en cicatrizar.
¿Por qué se produce?
Después de una trombosis, los coágulos pueden dañar las válvulas venosas o dejar secuelas en las paredes de la vena, lo que dificulta que la sangre fluya correctamente. Este mal retorno venoso es lo que ocasiona la mayoría de los síntomas.
Factores como obesidad, falta de movilidad, trombosis extensa o no usar medias de compresión tras el evento, aumentan el riesgo de desarrollarlo.
¿Se puede prevenir o tratar?
- Uso de medias de compresión recomendadas por el especialista.
- Caminar y mantenerse activo para estimular la circulación.
- Control del peso y una alimentación saludable.
- Evitar estar muchas horas de pie o sentado sin moverse.
- Tratamientos médicos y procedimientos específicos en casos severos.
Cuida tus piernas después de una trombosis
Dra. Cecilia Urresta Cirugía Vascular – Cuidando tus venas y arterias, cuidando tu vida.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es el síndrome post trombosis?
El síndrome post trombosis, también conocido como síndrome postrombótico, es una complicación crónica que puede aparecer después de haber sufrido una trombosis venosa profunda. Se produce cuando las válvulas venosas quedan dañadas tras el evento trombótico.
Este daño impide que la sangre circule correctamente hacia el corazón, generando un aumento de la presión en las venas de las piernas. Como consecuencia, aparecen síntomas persistentes que pueden afectar la calidad de vida del paciente.
¿Cuáles son los síntomas más comunes?
Los síntomas del síndrome post trombótico incluyen hinchazón crónica, sensación de pesadez, dolor en las piernas y cambios en la piel como oscurecimiento o endurecimiento. Estos síntomas pueden empeorar al final del día o después de estar mucho tiempo de pie.
En casos más avanzados, pueden aparecer úlceras venosas, que son heridas difíciles de cicatrizar. Estos signos están relacionados con la progresión de la insuficiencia venosa crónica.
¿Por qué ocurre este síndrome después de una trombosis?
Después de una trombosis, el coágulo puede dañar las válvulas que ayudan a dirigir el flujo sanguíneo en una sola dirección. Incluso cuando el coágulo desaparece, el daño puede permanecer.
Esto genera un flujo sanguíneo ineficiente y una acumulación de sangre en las piernas. La presión constante sobre las venas y los tejidos es lo que desencadena los síntomas del síndrome post trombótico.
¿Todas las personas con trombosis lo desarrollan?
No, no todas las personas que han tenido una trombosis desarrollan este síndrome. Sin embargo, es una complicación relativamente frecuente, especialmente si la trombosis fue extensa o no se trató adecuadamente.
El riesgo también aumenta si no se siguen las recomendaciones médicas durante la recuperación, como el uso de medias de compresión o el tratamiento anticoagulante indicado.
¿Se puede prevenir el síndrome post trombótico?
Sí, en muchos casos se puede reducir el riesgo con un tratamiento adecuado y oportuno de la trombosis. El uso de medias de compresión, el control médico y la movilización temprana son medidas clave.
Seguir correctamente el tratamiento anticoagulante y acudir a controles periódicos ayuda a disminuir el daño venoso y prevenir complicaciones a largo plazo.
¿Tiene tratamiento el síndrome post trombótico?
Sí, aunque no siempre se puede revertir completamente, existen tratamientos que ayudan a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Entre ellos se encuentran el uso de medias de compresión, la terapia física y medidas para mejorar la circulación.
En casos más avanzados, pueden considerarse procedimientos médicos específicos. El manejo debe ser individualizado y supervisado por un especialista para obtener los mejores resultados.

