Dra. Cecilia Urresta – Cirujana Vascular
Trombosis venosa en el embarazo: ¿cuál es el riesgo?
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer atraviesa múltiples cambios para proteger y alimentar al bebé en desarrollo. Pero entre esos cambios también se encuentra un aumento en el riesgo de sufrir trombosis venosa profunda (TVP), una condición que no debe pasarse por alto.
¿Sabías que el embarazo puede triplicar el riesgo de trombosis? A continuación, te explicamos por qué sucede esto, cómo reconocerlo y qué hacer para prevenirlo.
¿Qué es la trombosis venosa profunda?
¿Por qué el embarazo aumenta el riesgo?
Factores que aumentan aún más el riesgo
- Embarazos múltiples (gemelos, trillizos…).
- Tener antecedentes personales o familiares de trombosis.
- Permanecer mucho tiempo en reposo o con poca movilidad.
- Sufrir de obesidad o hipertensión.
- Tener várices severas.
- Haber tenido una cesárea o parto complicado.
¿Se puede prevenir?
- Mantente activa, camina con frecuencia (incluso en casa).
- Evita estar muchas horas sentada o acostada sin moverte.
- Hidrátate adecuadamente.
- Usa medias de compresión si tu médico lo recomienda.
- En embarazos de alto riesgo, podría indicarse medicación anticoagulante preventiva.
Atención especializada durante el embarazo
Preguntas Frecuentes
¿Por qué aumenta el riesgo de trombosis durante el embarazo?
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios fisiológicos que favorecen la coagulación de la sangre como mecanismo de protección ante el parto. Este estado se conoce como hipercoagulabilidad.
Además, el crecimiento del útero ejerce presión sobre las venas de la pelvis, dificultando el retorno venoso. Estos factores aumentan el riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda.
¿Qué tan frecuente es la trombosis en el embarazo?
La trombosis venosa durante el embarazo no es muy frecuente, pero sí es una de las principales causas de complicaciones graves en mujeres gestantes. El riesgo es mayor en comparación con mujeres no embarazadas.
Este riesgo también se extiende al periodo posparto, especialmente en las primeras semanas después del nacimiento. Por eso, es importante mantener vigilancia médica.
¿Cuáles son los síntomas de alerta?
Los síntomas más comunes incluyen dolor en una pierna, hinchazón, enrojecimiento y sensación de calor en la zona afectada. Estos signos suelen presentarse en una sola pierna.
En casos más graves, puede ocurrir una embolia pulmonar, que se manifiesta con dificultad para respirar, dolor en el pecho y taquicardia. Esta situación requiere atención médica inmediata.
¿Qué factores aumentan el riesgo en el embarazo?
Existen factores que incrementan la probabilidad de trombosis, como antecedentes personales o familiares, obesidad, inmovilidad prolongada, cesárea o uso de tratamientos hormonales previos.
También influyen condiciones médicas como trastornos de la coagulación. Identificar estos factores permite tomar medidas preventivas adecuadas.
¿Se puede prevenir la trombosis durante el embarazo?
Sí, en muchos casos se pueden aplicar medidas preventivas. Mantenerse activa, evitar periodos prolongados de inmovilidad y usar medias de compresión si están indicadas son estrategias útiles.
En mujeres con alto riesgo, el médico puede recomendar tratamiento anticoagulante preventivo bajo supervisión estricta. La prevención debe ser individualizada.
¿Cuándo debo consultar al médico?
Debes acudir al médico si presentas síntomas sospechosos o si tienes factores de riesgo conocidos. La detección temprana es clave para evitar complicaciones.
El control prenatal regular permite identificar situaciones de riesgo y actuar de forma oportuna. La atención médica adecuada protege tanto a la madre como al bebé.

