Dra. Cecilia Urresta – Cirujana Vascular
¿Sabías que las venas varicosas se pueden reventar y sangrar?
Las várices no son solo un problema estético. Detrás de esas venas dilatadas y visibles puede existir una enfermedad venosa crónica que, si no se trata, puede causar complicaciones importantes.
Una de las más preocupantes —aunque poco conocida— es el sangrado por rotura de una várice.
¿Por qué puede sangrar una várice?
Con el tiempo, la presión dentro de las venas varicosas aumenta, haciendo que sus paredes se vuelvan más delgadas y frágiles.
Si una de estas venas se encuentra muy cerca de la superficie de la piel, puede romperse fácilmente, incluso con un pequeño golpe o de forma espontánea.
Cuando eso ocurre, la hemorragia puede ser abundante y alarmante, especialmente en las piernas o tobillos.
¿Qué hacer en caso de sangrado?
Si una várice se rompe y comienza a sangrar:
- Acuéstate de inmediato y eleva la pierna afectada por encima del nivel del corazón.
- Aplica presión directa sobre el sitio del sangrado con una gasa o toalla limpia.
- No retires la presión hasta que el sangrado se detenga.
- Una vez controlado, busca atención médica de urgencia.
Es importante que el especialista evalúe el motivo del sangrado y el estado de tu circulación para evitar que vuelva a ocurrir.
¿Se puede prevenir?
Sí. Las principales medidas para prevenir este tipo de complicaciones son:
- Tratar las várices a tiempo, antes de que se inflamen o adelgacen demasiado.
- Usar medias de compresión según indicación médica.
- Evitar el calor directo y los golpes en las piernas.
- Mantener una buena circulación: caminar a diario, controlar el peso y evitar estar mucho tiempo de pie o sentado.
En resumen
Una várice que sangra no debe tomarse a la ligera.
Aunque el sangrado puede detenerse en casa, es una señal de que las venas están muy dañadas y requieren atención médica especializada.
Agenda tu valoración con la Dra. Cecilia Urresta, cirujana vascular, para evaluar tus várices y recibir el tratamiento adecuado antes de que aparezcan complicaciones.
Dra. Cecilia Urresta Cirugía Vascular – Cuidando tus venas y arterias, cuidando tu vida.
Preguntas Frecuentes
¿Es cierto que las várices pueden reventarse?
Sí, aunque no es lo más frecuente, las várices pueden romperse y provocar sangrado. Esto ocurre principalmente cuando las venas están muy dilatadas y cercanas a la superficie de la piel, lo que las hace más vulnerables a traumatismos o incluso a la fragilidad propia de la piel.
Este tipo de complicación suele estar asociado a etapas avanzadas de la insuficiencia venosa crónica. Por eso, no se trata solo de un problema estético, sino de una condición que requiere seguimiento médico.
¿Por qué una várice puede sangrar?
Las várices presentan paredes venosas debilitadas y sometidas a alta presión. Con el tiempo, la piel que las recubre también se vuelve más delgada y frágil, lo que aumenta el riesgo de ruptura.
Un golpe leve, rascado o incluso el roce con la ropa puede desencadenar el sangrado. En algunos casos, la ruptura puede ocurrir de forma espontánea, especialmente en personas con várices avanzadas.
¿El sangrado por várices es peligroso?
Sí, puede ser potencialmente peligroso si no se controla adecuadamente. Aunque en muchos casos el sangrado es externo y visible, puede ser abundante debido a la presión venosa.
Si no se actúa de forma rápida, existe riesgo de pérdida significativa de sangre. Por eso, es importante conocer cómo actuar ante esta situación y buscar atención médica lo antes posible.
¿Qué debo hacer si una várice comienza a sangrar?
Lo primero es mantener la calma y actuar rápidamente. Se recomienda elevar la pierna afectada por encima del nivel del corazón para disminuir la presión en la vena.
Luego, se debe aplicar presión directa sobre el sitio del sangrado con una gasa o paño limpio durante varios minutos. Esto suele ayudar a detener el sangrado. Posteriormente, es fundamental acudir a un servicio médico para evaluación.
¿Se puede prevenir que las várices sangren?
Sí, la mejor forma de prevenir esta complicación es tratar las várices a tiempo. El control de la enfermedad venosa reduce la presión en las venas y disminuye el riesgo de ruptura.
También es importante cuidar la piel, evitar golpes en la zona afectada y seguir las recomendaciones médicas, como el uso de medias de compresión. La prevención es clave para evitar complicaciones mayores.
¿Cuándo debo acudir al especialista?
Se debe acudir al especialista si existe sangrado, aunque haya sido leve, o si las várices son grandes, dolorosas o presentan cambios en la piel. Estos son signos de que la enfermedad está avanzando.
Una evaluación médica permite determinar el grado de afectación y definir el tratamiento adecuado, evitando futuras complicaciones. La atención oportuna mejora el pronóstico y la calidad de vida del paciente.

