Dra. Cecilia Urresta – Cirujana Vascular Quito

Cómo prevenir las várices

Las várices son venas dilatadas y tortuosas que aparecen con mayor frecuencia en las piernas. Pueden estar relacionadas con factores hereditarios, la edad, el embarazo, el sobrepeso y otros factores que afectan el retorno de la sangre desde las piernas hacia el corazón.
Aunque no siempre es posible evitar por completo su aparición, especialmente cuando existe una predisposición familiar, adoptar determinados hábitos puede ayudar a mantener una buena circulación y disminuir algunos de los factores que favorecen su desarrollo o progresión.

¿Qué puedo hacer para prevenir las várices?

El movimiento es uno de los principales aliados de la circulación venosa. Caminar, nadar, montar bicicleta u otras actividades físicas favorecen la contracción de los músculos de las piernas, que ayudan a impulsar la sangre hacia arriba.
También es importante evitar permanecer demasiado tiempo en una misma posición. Tanto estar sentado durante muchas horas como permanecer de pie por períodos prolongados puede favorecer la acumulación de sangre en las piernas.
Algunas medidas que pueden incorporarse a la rutina son:
  • Realizar actividad física de forma regular.
  • Evitar permanecer muchas horas sentado o de pie sin moverse.
  • Mantener un peso saludable.
  • Elevar las piernas durante algunos momentos de descanso.
  • Evitar el sedentarismo y procurar caminar durante el día.
No se trata de realizar ejercicios excesivos, sino de mantener las piernas activas de manera constante.

¿La alimentación influye en la aparición de várices?

Una alimentación equilibrada puede contribuir al cuidado de la salud vascular y al mantenimiento de un peso saludable. Esto es importante porque el exceso de peso puede aumentar la presión sobre las venas de las piernas.
Una dieta variada, con suficiente fibra, frutas, verduras y líquidos, también ayuda a mantener buenos hábitos generales de salud. La hidratación adecuada es especialmente importante cuando existen situaciones que favorecen la deshidratación.
Sin embargo, ningún alimento por sí solo puede evitar que aparezcan várices. La prevención debe entenderse como un conjunto de hábitos mantenidos a lo largo del tiempo.

¿Cruzar las piernas causa várices?

Cruzar las piernas ocasionalmente no es una causa directa de las várices. El problema está principalmente relacionado con factores como la insuficiencia venosa, la predisposición genética y otros factores de riesgo.
Lo que sí conviene evitar es permanecer durante mucho tiempo en una misma posición. Si trabajas sentado, procura levantarte periódicamente, caminar unos minutos y mover los tobillos y las piernas.
Estas pequeñas pausas pueden ser especialmente útiles para las personas que pasan gran parte del día frente a un escritorio o durante viajes prolongados.

¿Las medias de compresión pueden prevenir las várices?

Las medias de compresión pueden ser útiles en determinadas personas, especialmente cuando existen síntomas relacionados con la circulación venosa o situaciones específicas que aumentan el riesgo de problemas venosos.
Sin embargo, no todas las personas necesitan utilizarlas de manera habitual ni todas requieren el mismo nivel de compresión. Su indicación debe depender de la valoración de un profesional, especialmente si ya existen várices, hinchazón, dolor o cambios en la piel.
Las medias de compresión pueden ayudar con determinados síntomas, pero no eliminan las várices que ya están presentes.

¿Cuándo debería consultar a un especialista?

Las várices no son únicamente un problema estético. En algunas personas pueden acompañarse de sensación de pesadez, dolor, cansancio, calambres, inflamación o cambios progresivos en la piel.
Si comienzas a notar venas cada vez más visibles, inflamación frecuente en las piernas o molestias que empeoran durante el día, una valoración vascular permite determinar si existe un problema de circulación venosa y cuál es su grado.
La evaluación también puede ser importante cuando existen antecedentes familiares de enfermedad venosa o cuando los síntomas comienzan a interferir con las actividades cotidianas.

En resumen

No siempre es posible prevenir las várices, pero mantener una vida activa y cuidar los factores que pueden afectar la circulación venosa puede ayudar a reducir algunos riesgos y a retrasar su progresión.
Caminar regularmente, evitar períodos prolongados de inmovilidad, mantener un peso saludable y consultar ante la aparición de síntomas son medidas sencillas que pueden contribuir al cuidado de tus piernas.
Si ya tienes várices, no esperes necesariamente a que aumenten o aparezcan complicaciones para buscar una valoración. Un diagnóstico oportuno permite conocer el estado de tus venas y determinar si necesitas seguimiento, medidas preventivas o algún tratamiento.
Agenda tu valoración con la Dra. Cecilia Urresta, cirujana vascular, y conoce el estado de la circulación de tus piernas y las opciones adecuadas para cuidar tus venas.

Dra. Cecilia Urresta Cirugía Vascular – Cuidando tus venas y arterias, cuidando tu vida.

Preguntas Frecuentes

¿Las várices se pueden prevenir por completo?
No siempre. La predisposición genética, la edad, el embarazo y otros factores pueden influir en su aparición, por lo que una persona puede desarrollar várices a pesar de mantener buenos hábitos. Sin embargo, cuidar la circulación y evitar el sedentarismo puede ayudar a reducir algunos factores de riesgo.
Sí. Caminar activa los músculos de las piernas y favorece el retorno de la sangre hacia el corazón. Además, es una forma sencilla de interrumpir períodos prolongados de sedentarismo.
Permanecer de pie durante períodos prolongados puede favorecer la acumulación de sangre en las piernas y empeorar síntomas venosos, especialmente en personas con predisposición. Si tu trabajo requiere estar de pie muchas horas, es recomendable cambiar de posición y movilizar las piernas periódicamente.
Mantener una hidratación adecuada es parte de un estilo de vida saludable, pero beber agua por sí solo no evita la aparición de várices. La prevención depende de varios factores y hábitos, especialmente de mantener una buena actividad física y evitar la inmovilidad prolongada.
Las medias de compresión pueden ayudar a mejorar determinados síntomas y situaciones relacionadas con la circulación venosa, pero no garantizan que una persona no desarrolle várices. Su uso debe indicarse de acuerdo con las características y necesidades de cada paciente.
Es recomendable consultar si aparecen várices acompañadas de dolor, pesadez, hinchazón, calambres, cambios en la piel o si las venas aumentan progresivamente. Una valoración permite identificar si existe insuficiencia venosa y determinar si es necesario realizar estudios o iniciar algún tratamiento.

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