Dra. Cecilia Urresta – Cirujana Vascular Quito
La cirugía láser de várices tiene riesgos muy bajos de complicaciones
La cirugía láser para el tratamiento de várices es uno de los avances más importantes en la medicina vascular moderna. A diferencia de las técnicas tradicionales, este procedimiento es mínimamente invasivo, lo que significa menos dolor, menos tiempo de recuperación y resultados estéticos superiores. Además, su nivel de seguridad es muy alto, con riesgos extremadamente bajos de complicaciones cuando se realiza por un cirujano vascular experimentado.
¿Por qué es tan segura la cirugía láser de várices?
Posibles efectos secundarios y cómo prevenirlos
La mejor forma de prevenir cualquier complicación es seguir cuidadosamente las indicaciones del especialista, tanto antes como después del procedimiento. Esto incluye mantener la pierna en movimiento después de la cirugía, evitar el calor directo, y asistir a los controles programados para verificar la correcta evolución del tratamiento.
Recuperación rápida y resultados duraderos
Los resultados se observan rápidamente: la mejora estética y funcional es evidente en pocas semanas, con una notable reducción de la pesadez, el dolor y la inflamación de las piernas. Además, al tratar la causa del problema y no solo los síntomas, los resultados son duraderos y efectivos a largo plazo.
En resumen
Agenda tu valoración con la Dra. Cecilia Urresta, cirujana vascular, y descubre si eres candidata para este tratamiento mínimamente invasivo y de alta seguridad.
Dra. Cecilia Urresta Cirugía Vascular – Cuidando tus venas y arterias, cuidando tu vida.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la cirugía láser de várices?
La cirugía láser de várices es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza energía térmica para cerrar las venas afectadas desde el interior. A través de una fibra láser introducida en la vena, se aplica calor controlado que provoca su colapso y posterior reabsorción por el organismo.
Este tratamiento, conocido como ablación endovenosa con láser, se ha convertido en una de las opciones más modernas y efectivas para tratar la insuficiencia venosa crónica, ofreciendo resultados funcionales y estéticos favorables.
¿Por qué se considera un procedimiento seguro?
La cirugía láser es considerada segura porque es menos invasiva que las técnicas tradicionales. No requiere grandes incisiones, lo que reduce el riesgo de infecciones, sangrado y complicaciones postoperatorias.
Además, se realiza con anestesia local en la mayoría de los casos y permite una recuperación rápida. La precisión del láser permite tratar únicamente la vena afectada sin dañar significativamente los tejidos circundantes.
¿Qué tipo de complicaciones pueden presentarse?
Aunque las complicaciones son poco frecuentes, pueden presentarse efectos leves como hematomas, inflamación o sensación de tirantez en la zona tratada. Estos síntomas suelen ser temporales y desaparecen con el paso de los días.
En casos raros, pueden ocurrir complicaciones como quemaduras superficiales, infecciones o eventos como la trombosis venosa. Sin embargo, con una adecuada técnica y evaluación médica, el riesgo es muy bajo.
¿Quiénes son candidatos para este tratamiento?
La cirugía láser está indicada principalmente en pacientes con várices asociadas a insuficiencia venosa. Para determinar si una persona es candidata, se realiza una evaluación clínica y estudios como el eco-Doppler.
Cada caso debe ser analizado de forma individual, considerando factores como el estado general de salud, el tipo de várices y la presencia de otras condiciones médicas. Esto permite elegir el tratamiento más adecuado.
¿Cómo es la recuperación después de la cirugía láser?
La recuperación suele ser rápida en comparación con otros procedimientos. La mayoría de los pacientes puede retomar sus actividades diarias en pocos días, aunque se recomienda evitar esfuerzos intensos durante un tiempo.
El uso de medias de compresión y el seguimiento de las indicaciones médicas son fundamentales para una adecuada recuperación. También es importante asistir a los controles para evaluar la evolución del tratamiento.
¿Los resultados son permanentes?
La cirugía láser ofrece resultados duraderos, ya que la vena tratada se cierra de forma definitiva. Sin embargo, esto no impide que puedan aparecer nuevas várices en otras venas si persisten los factores de riesgo.
Por eso, mantener hábitos saludables y realizar controles médicos periódicos es clave para conservar los resultados a largo plazo. El tratamiento no solo busca eliminar las várices existentes, sino también mejorar la salud venosa general.

