Dra. Cecilia Urresta – Cirujana Vascular
Las várices, más que un problema estético
Cuando pensamos en várices, la mayoría las asocia únicamente con un tema estético: venas dilatadas, moradas o azuladas que aparecen en las piernas y afectan la apariencia. Sin embargo, las várices son mucho más que un detalle visible; en realidad, son un reflejo de un problema de salud que puede afectar la calidad de vida y, en algunos casos, generar complicaciones importantes si no se tratan a tiempo.
¿Qué son las várices?
Las várices son venas superficiales que se dilatan y se vuelven tortuosas debido a un mal funcionamiento de las válvulas que regulan el flujo sanguíneo. Como resultado, la sangre se acumula y provoca la apariencia abultada y azulada característica.
Este problema es más común en mujeres, aunque los hombres también pueden desarrollarlo, especialmente si existen factores de riesgo como antecedentes familiares, largas horas de pie, sobrepeso o embarazos previos.
Síntomas que van más allá de lo estético
Aunque la primera señal suele ser visible en la piel, las várices pueden provocar molestias que afectan la vida diaria. Algunos síntomas frecuentes son:
- Dolor o pesadez en las piernas
- Calambres, sobre todo en la noche
- Hinchazón en tobillos y pies
- Sensación de ardor o picazón en la zona afectada
- Cambios en la piel, como manchas o resequedad
¿Por qué es importante tratarlas?
Opciones de tratamiento
Recuerda: las várices son una alerta de tu cuerpo. No se trata solo de cómo se ven tus piernas, sino de cómo funciona tu circulación.
Preguntas Frecuentes
¿Las várices son solo un problema estético?
No, las várices no deben considerarse únicamente un problema estético. Aunque muchas personas consultan por su apariencia, en realidad son una manifestación de una alteración en la circulación venosa.
Las várices forman parte de la insuficiencia venosa crónica, una condición progresiva que afecta el retorno de la sangre hacia el corazón y puede generar síntomas y complicaciones si no se trata a tiempo.
¿Qué síntomas pueden causar las várices?
Además de ser visibles, las várices pueden generar molestias como pesadez, dolor, ardor, calambres nocturnos e hinchazón en las piernas. Estos síntomas suelen empeorar al final del día o después de permanecer mucho tiempo de pie.
Con el tiempo, pueden aparecer cambios en la piel, como oscurecimiento, resequedad o endurecimiento. Estos signos indican una evolución de la enfermedad venosa.
¿Qué complicaciones pueden aparecer si no se tratan?
Si no se tratan adecuadamente, las várices pueden dar lugar a complicaciones como inflamación crónica, sangrados, infecciones o incluso la formación de coágulos, como la trombosis venosa.
En etapas más avanzadas, pueden desarrollarse úlceras venosas, que son heridas difíciles de cicatrizar. Estas complicaciones afectan significativamente la calidad de vida del paciente.
¿Por qué muchas personas las subestiman?
Las várices suelen subestimarse porque su aparición es gradual y, al inicio, pueden no causar dolor significativo. Muchas personas las consideran un problema estético y no buscan atención médica temprana.
Esta percepción retrasa el diagnóstico y permite que la enfermedad progrese. Reconocer que se trata de una condición médica es clave para actuar a tiempo.
¿Cuándo debo preocuparme por mis várices?
Es importante consultar cuando aparecen síntomas como dolor persistente, hinchazón, cambios en la piel o aumento en el tamaño de las venas. También si existe antecedente familiar de enfermedad venosa.
Una evaluación médica permite determinar el grado de afectación y definir el tratamiento más adecuado. La detección temprana mejora el pronóstico.
¿Qué beneficios tiene tratarlas a tiempo?
Tratar las várices en etapas iniciales permite aliviar los síntomas, mejorar la apariencia de las piernas y prevenir complicaciones futuras. Además, los tratamientos suelen ser menos invasivos y más efectivos cuando se realizan a tiempo.
El manejo adecuado no solo tiene un impacto estético, sino también funcional, mejorando la calidad de vida y la salud vascular del paciente.

